- ¿Me pareció o estabas hablando de fútbol?
- Y sí, al final te terminás contagiando
- ¿Viste el partido?
- ¿Cuál de todos?
- El de Argentina
- Sí, porque también vi otros. Y me sorprendí a mí misma haciendo comentarios de lo más sensatos
- La verdad es que esto del fútbol no tiene nada del otro mundo, ves tres partidos y listo
- Cierto, ¿cuánto misterio puede haber en un tiro libre o una posición adelantada?
29 junio 2006
26 junio 2006
A tus pies
- Uy, tenés unos zapatos iguales a los míos
- ¿Sí?
- Son bárbaros, yo no uso de otra marca
- Nunca me fijé en la marca
- Son Silla Argentino; los mejores
- A mí me da lo mismo, la verdad
- Yo sólo uso estos, náuticos. Una vez me regalaron unos Timberland pero los cambié por un pulover.
- ¿Ninguna otra marca de zapatos usás?
- No. Y tengo como 12 pares. Peso que ahorro, me compro zapatos.
- Mirá vos. ¿Y a qué te dedicás?
- Soy maestro. Bueno chau, te felicito che, qué buenos zapatos
- ¿Sí?
- Son bárbaros, yo no uso de otra marca
- Nunca me fijé en la marca
- Son Silla Argentino; los mejores
- A mí me da lo mismo, la verdad
- Yo sólo uso estos, náuticos. Una vez me regalaron unos Timberland pero los cambié por un pulover.
- ¿Ninguna otra marca de zapatos usás?
- No. Y tengo como 12 pares. Peso que ahorro, me compro zapatos.
- Mirá vos. ¿Y a qué te dedicás?
- Soy maestro. Bueno chau, te felicito che, qué buenos zapatos
19 junio 2006
Efecto sábado
(Un viernes al caer la tarde, a bordo de un colectivo)
- Hoy la ciudad está más tranquila, parece un sábado
- Qué decís, si el tránsito es un despelote. ¿Cómo seguís del dolor?
- Me tuve que tomar un paracetamol y un valium
- Ah, ¡por eso te parece sábado!
- Hoy la ciudad está más tranquila, parece un sábado
- Qué decís, si el tránsito es un despelote. ¿Cómo seguís del dolor?
- Me tuve que tomar un paracetamol y un valium
- Ah, ¡por eso te parece sábado!
15 junio 2006
El cristal con que te miro...
La vida apesta cuando:
* En pleno invierno avizorás que el próximo buen motivo para depilarte es el casamiento de tu hermano. En octubre.
* Tu ropa de dormir más presentable es una remera con el logo de Entel
* El mejor programa que podés imaginar para un sábado a la noche es medio kilo de dulce de leche granizado y una película de besos, enjogginada, en tu living
* Sólo se te puede ver bien vestida, con el pelo limpio y maquillada de lunes a viernes, en horario laboral.
* Repasás que hace tres años vacacionás en la casa de tu mamá. Quince días, quince siestas, tres libros, cuatro visitas a tus sobrinos, quince helados, ocho asados, cinco kilos más. Y pará de contar.
* La ropa interior la comprás en Once, tres tangas por diez pesos. Cada seis meses, para levantar la autoestima, tres colaless por diez pesos.
* El último hombre con el que tuviste una larga conversación, fue el portero que te quería cobrar $ 250 para arreglarte el calefón.
La vida te sonríe cuando:
* Te independizás de la cera caliente, la pinza de depilar y el cavado profundo
* Podés adueñarte de una cama king size, en calzas y medias de fútbol.
* Un sábado a la noche te regalás medio kilo de helado, envuelta en la mantita crochet que tejió tu abuela, mirando esa película inconfesable de besos
* Los fines de semana te bajás de las botas altas, te sacás la máscara de pestañas, te atás el pelo y salís a vagabundear en zapatillas
* Pasás las vacaciones en la casa de tu mamá, volvés al privilegiado rol de hija, comés las comidas más ricas de tu infancia y te dejan dormir la siesta, tooodos los días
* Elegís bombachas de tiro alto y corpiños de algodón, y mandás al fondo del cajón al encaje picoso y los soutiens con aro que no te dejan respirar
* Lográs que el portero te deje pagar el arreglo del calefón en tres cuotas de $ 85.
* En pleno invierno avizorás que el próximo buen motivo para depilarte es el casamiento de tu hermano. En octubre.
* Tu ropa de dormir más presentable es una remera con el logo de Entel
* El mejor programa que podés imaginar para un sábado a la noche es medio kilo de dulce de leche granizado y una película de besos, enjogginada, en tu living
* Sólo se te puede ver bien vestida, con el pelo limpio y maquillada de lunes a viernes, en horario laboral.
* Repasás que hace tres años vacacionás en la casa de tu mamá. Quince días, quince siestas, tres libros, cuatro visitas a tus sobrinos, quince helados, ocho asados, cinco kilos más. Y pará de contar.
* La ropa interior la comprás en Once, tres tangas por diez pesos. Cada seis meses, para levantar la autoestima, tres colaless por diez pesos.
* El último hombre con el que tuviste una larga conversación, fue el portero que te quería cobrar $ 250 para arreglarte el calefón.
La vida te sonríe cuando:
* Te independizás de la cera caliente, la pinza de depilar y el cavado profundo
* Podés adueñarte de una cama king size, en calzas y medias de fútbol.
* Un sábado a la noche te regalás medio kilo de helado, envuelta en la mantita crochet que tejió tu abuela, mirando esa película inconfesable de besos
* Los fines de semana te bajás de las botas altas, te sacás la máscara de pestañas, te atás el pelo y salís a vagabundear en zapatillas
* Pasás las vacaciones en la casa de tu mamá, volvés al privilegiado rol de hija, comés las comidas más ricas de tu infancia y te dejan dormir la siesta, tooodos los días
* Elegís bombachas de tiro alto y corpiños de algodón, y mandás al fondo del cajón al encaje picoso y los soutiens con aro que no te dejan respirar
* Lográs que el portero te deje pagar el arreglo del calefón en tres cuotas de $ 85.
12 junio 2006
...y una de arena
"En el fútbol, ritual sublimación de la guerra, once hombres de pantalón corto son la espada del barrio, la ciudad o la nación. Estos guerreros sin armas ni corazas exorcizan los demonios de la multitud, y le confirman la fe: en cada enfrentamiento entre dos equipos, entran en combate viejos odios y amores heredados de padres a hijos."
Eduardo Galeano
Eduardo Galeano
09 junio 2006
Encendidos
Y se largó, nomás.
En las pantallas de los televisores encendidos predomina el verde. Verde campo de juego. Verde fútbol. Verde mundial.
Debajo de los televisores encendidos predominan los hombres. Hombres boquiabiertos. Hombres en éxtasis. Hombres mundial.
Las mujeres presenciaremos, este mes, el lado más sensible de varones propios y ajenos, cercanos y desconocidos. Tras cuatro años de juntar emociones –más allá de alguna liberación doméstica durante los campeonatos locales- se permitirán manisfestaciones variopintas y extremas de sentimientos, con lágrimas, abrazos, besos, gritos, gemidos. La pasión a flor de piel, durante treinta días.
Nosotras estaremos por ahí, aspirando algo de tanto amor masculino, tanta vehemencia, tanto arrebato. ¿Que hubiéramos querido ser las causantes de ese frenesí? No chicas, ni pensarlo, sólo veintidos señores con botines pueden provocar ese ardor.
En las pantallas de los televisores encendidos predomina el verde. Verde campo de juego. Verde fútbol. Verde mundial.
Debajo de los televisores encendidos predominan los hombres. Hombres boquiabiertos. Hombres en éxtasis. Hombres mundial.
Las mujeres presenciaremos, este mes, el lado más sensible de varones propios y ajenos, cercanos y desconocidos. Tras cuatro años de juntar emociones –más allá de alguna liberación doméstica durante los campeonatos locales- se permitirán manisfestaciones variopintas y extremas de sentimientos, con lágrimas, abrazos, besos, gritos, gemidos. La pasión a flor de piel, durante treinta días.
Nosotras estaremos por ahí, aspirando algo de tanto amor masculino, tanta vehemencia, tanto arrebato. ¿Que hubiéramos querido ser las causantes de ese frenesí? No chicas, ni pensarlo, sólo veintidos señores con botines pueden provocar ese ardor.
Decisiones
- Desde que se puso de novia, Fulanita no se suma a ninguna salida
- En cambio, mientras estuve casada nunca dejé de salir con mis amigas
- Yo tampoco. Te diría más, nunca salí tanto como cuando estuve en pareja. Me quería rajar todo el tiempo. Ahora, por lejos, me tienta más quedarme en la cama, con medio kilo de helado y una película...
- En cambio, mientras estuve casada nunca dejé de salir con mis amigas
- Yo tampoco. Te diría más, nunca salí tanto como cuando estuve en pareja. Me quería rajar todo el tiempo. Ahora, por lejos, me tienta más quedarme en la cama, con medio kilo de helado y una película...
05 junio 2006
Planificación familiar
[Escena en la farmacia]
-¿Me da Femiane(*), por favor?
-¡Me hiciste acordar!
-¿Perdón?
-Me hiciste acordar que hoy no la tomé. Con la casa, los chicos, me olvidé...
-Menos mal, entonces
-Esta noche tomo dos juntas y listo
-¿No pasa nada?
-Espero que no, si viene un cuarto pibe me muero
(*)Anticonceptivo
-¿Me da Femiane(*), por favor?
-¡Me hiciste acordar!
-¿Perdón?
-Me hiciste acordar que hoy no la tomé. Con la casa, los chicos, me olvidé...
-Menos mal, entonces
-Esta noche tomo dos juntas y listo
-¿No pasa nada?
-Espero que no, si viene un cuarto pibe me muero
(*)Anticonceptivo
30 mayo 2006
Las mujeres y el mundial IV
- ¡Pero, qué le pasa a Pekerman? ¿Cómo va a poner a Messi? ¡Que lo guarde para el mundial!
[Amistoso Argentina-Angola, preparación para Alemania 2006]
[Amistoso Argentina-Angola, preparación para Alemania 2006]
26 mayo 2006
Las mujeres y el mundial III
- Mamá, la camiseta de Argentina me la voy a poner cuando ganemos el mundial
- ¿Y si no ganamos?
- No importa, la uso de camisón
- ¿Y si no ganamos?
- No importa, la uso de camisón
25 mayo 2006
Sorpresas te da la vida
(Charla de colectivo con una desconocida rubia, linda, ojos claros, de unos 65 años. Ella comienza la charla)
- Toda la ciudad es un caos
- ¿Sí?
- Salí de Palermo a las cinco y media, esperé el colectivo hasta las seis y veinte. Me tuve que tomar un taxi. Llegué apenas a tiempo para retirar el pasaporte
- ¿Tardaron mucho en entregártelo?
- Dos meses, y tuve que armar un escándalo. Hoy le dije al policía: Viajo esta noche y si me pierdo este crucero que estoy pagando hace cinco años, te traigo toda la televisión.
- ¿Un crucero? Qué lindo...
- Ay, sí, lindísimo. Encima, es medio trampa, porque me invitan...
- ¿Un admirador?
- Un amigo que conocí hace veinte años, cuando estaba casada con mi primer marido
- ¡Esos son amigos! ¿Salís de Brasil?
- No, nos encontramos en Costa Rica. Él viene de Miami. Pero no sé bien cómo sigue, es todo sorpresa. Estoy tan nerviosa...
- ¿Nunca estuvieron juntos antes?
- Noooo
- Pero, ¿él te gusta?
- Me encanta. Siempre me gustó.
- Qué bueno cuando la vida te sorprende así
- Y yo me lo merezco, porque la pasé muy mal con mi última pareja. Hasta me golpeó
- Bueno, que la pases genial. Me gustaría saber cómo sigue la historia
- Te doy mi mail.
- Esperá que anoto, …. Listo. Escribime, buen viaje! ¡Parada, chofer!
- Chau
- Chau, suerte!
- Toda la ciudad es un caos
- ¿Sí?
- Salí de Palermo a las cinco y media, esperé el colectivo hasta las seis y veinte. Me tuve que tomar un taxi. Llegué apenas a tiempo para retirar el pasaporte
- ¿Tardaron mucho en entregártelo?
- Dos meses, y tuve que armar un escándalo. Hoy le dije al policía: Viajo esta noche y si me pierdo este crucero que estoy pagando hace cinco años, te traigo toda la televisión.
- ¿Un crucero? Qué lindo...
- Ay, sí, lindísimo. Encima, es medio trampa, porque me invitan...
- ¿Un admirador?
- Un amigo que conocí hace veinte años, cuando estaba casada con mi primer marido
- ¡Esos son amigos! ¿Salís de Brasil?
- No, nos encontramos en Costa Rica. Él viene de Miami. Pero no sé bien cómo sigue, es todo sorpresa. Estoy tan nerviosa...
- ¿Nunca estuvieron juntos antes?
- Noooo
- Pero, ¿él te gusta?
- Me encanta. Siempre me gustó.
- Qué bueno cuando la vida te sorprende así
- Y yo me lo merezco, porque la pasé muy mal con mi última pareja. Hasta me golpeó
- Bueno, que la pases genial. Me gustaría saber cómo sigue la historia
- Te doy mi mail.
- Esperá que anoto, …. Listo. Escribime, buen viaje! ¡Parada, chofer!
- Chau
- Chau, suerte!
24 mayo 2006
Abandonada
Me dejó.
Me dejó por teléfono.
Y no puedo dejar de llorar.
Después de siete años, marcó mi número laboral y me avisó que se va. Que no quiere que terminemos mal pero que hay un mundo que necesita explorar.
Lo nuestro fue, sí, difícil a veces. Pero siempre terminó ganando y yo dejé hacer. O no hacer, según prefiriera. Aguanté sus retos, sus desplantes, su desorden, sus dolores de cabeza, sus enojos pasajeros. Disfruté su confianza, sus disponibilidad, su verborragia, su risa fácil, su pelo rubio y su andar pesado.
Pero ahora me dejó.
Y no puedo dejar de llorar
¡Qué va a ser de mí sin ella, mi niñera, mi cocinera, mi ama de llaves, mi confidente, mi dama de compañía, mi mensajera, mi mano derecha! ¡E izquierda! No puedo dejar de llorar...
Me dejó por teléfono.
Y no puedo dejar de llorar.
Después de siete años, marcó mi número laboral y me avisó que se va. Que no quiere que terminemos mal pero que hay un mundo que necesita explorar.
Lo nuestro fue, sí, difícil a veces. Pero siempre terminó ganando y yo dejé hacer. O no hacer, según prefiriera. Aguanté sus retos, sus desplantes, su desorden, sus dolores de cabeza, sus enojos pasajeros. Disfruté su confianza, sus disponibilidad, su verborragia, su risa fácil, su pelo rubio y su andar pesado.
Pero ahora me dejó.
Y no puedo dejar de llorar
¡Qué va a ser de mí sin ella, mi niñera, mi cocinera, mi ama de llaves, mi confidente, mi dama de compañía, mi mensajera, mi mano derecha! ¡E izquierda! No puedo dejar de llorar...
10 mayo 2006
Hombre ideal
- En este momento, ni siquiera me imagino con quién me gustaría estar
- En cambio, yo lo sé muy bien
- ¿Con quién?
- Un vecino. Alguien que me quede cómodo.
- ¿Cómodo?
- Sí. Que esté cerca, que se vuelva a dormir a su casa y que a veces me toque el portero para invitarme a tomar una copa de vino
- Suena bien
- Estuve mirando al vecino de enfrente, pero me parece que es gay
- Lástima
- En cambio, yo lo sé muy bien
- ¿Con quién?
- Un vecino. Alguien que me quede cómodo.
- ¿Cómodo?
- Sí. Que esté cerca, que se vuelva a dormir a su casa y que a veces me toque el portero para invitarme a tomar una copa de vino
- Suena bien
- Estuve mirando al vecino de enfrente, pero me parece que es gay
- Lástima
05 mayo 2006
04 mayo 2006
A solas
- ¿Me tenés las camperas mientras voy al baño?
- Sí
- ¿Me traés un vaso de coca?
- Bueno
- Uy, no tengo cambio de $ 50...
- Dejá, yo pago
¡Qué fáciles eran las cosas fáciles cuando la vida era de a dos!
- Sí
- ¿Me traés un vaso de coca?
- Bueno
- Uy, no tengo cambio de $ 50...
- Dejá, yo pago
¡Qué fáciles eran las cosas fáciles cuando la vida era de a dos!
Sex Shop III (¡Entré!)
¡Oh el azar, que me acerca y me aleja de esos plásticos erectos...!
Hoy, finalmente, entré al sex shop amigo, ese que está al fondo de la galería justito enfrente de mi casa. Pero no, no fue ninguna urgencia de la carne la que me llevó hacia ese paraíso de miembros multicolores, sino un simple mandado.
Mi cuñada me pidió que le retirara un paquete de la oficina del comisionista que lleva y trae buenas y malas noticias entre un pueblo perdido de La Pampa y la Capital. Justamente ahí, en esa galería. Como no había señas claras, pregunté por el comisionista en una oscura librería lindera. "Es el local verde, pero casi nunca está. Se lo atiende el pibe del sex shop".
Y así terminé, sola y por purísimo azar, en esa madriguera de sex toys por unos segundos. Me hubiera quedado un rato más, pero enseguida apareció a rescatarme el dueño del negocio, se disculpó, me llevó raudo al cuchitril de vidriera verde, me entregó el sobre y me despachó con un "y bueno, hay que hacer un poco de todo en la vida".
Ni tiempo me dio para preguntarle el precio de esa pijita fucsia tan mona...
Hoy, finalmente, entré al sex shop amigo, ese que está al fondo de la galería justito enfrente de mi casa. Pero no, no fue ninguna urgencia de la carne la que me llevó hacia ese paraíso de miembros multicolores, sino un simple mandado.
Mi cuñada me pidió que le retirara un paquete de la oficina del comisionista que lleva y trae buenas y malas noticias entre un pueblo perdido de La Pampa y la Capital. Justamente ahí, en esa galería. Como no había señas claras, pregunté por el comisionista en una oscura librería lindera. "Es el local verde, pero casi nunca está. Se lo atiende el pibe del sex shop".
Y así terminé, sola y por purísimo azar, en esa madriguera de sex toys por unos segundos. Me hubiera quedado un rato más, pero enseguida apareció a rescatarme el dueño del negocio, se disculpó, me llevó raudo al cuchitril de vidriera verde, me entregó el sobre y me despachó con un "y bueno, hay que hacer un poco de todo en la vida".
Ni tiempo me dio para preguntarle el precio de esa pijita fucsia tan mona...
03 mayo 2006
Cerrado por duelo
Hay hombres que duelen.
Hombres crueles,
hombres egoístas,
hombres infieles,
hombres tiranos,
hombres posesivos,
hombres irresistibles,
hombres perversos,
hombres cobardes,
hombres deseados,
hombres inalcanzables,
hombres desesperados,
hombres tristes,
hombres incapaces,
hombres ausentes,
hombres soñados,
hombres ajenos.
Y ese, el que más duele.
Hombres crueles,
hombres egoístas,
hombres infieles,
hombres tiranos,
hombres posesivos,
hombres irresistibles,
hombres perversos,
hombres cobardes,
hombres deseados,
hombres inalcanzables,
hombres desesperados,
hombres tristes,
hombres incapaces,
hombres ausentes,
hombres soñados,
hombres ajenos.
Y ese, el que más duele.
27 abril 2006
Pendejas
A: - Después de los cuarenta, los hombres buscan pendejas
B: - No es cierto, ¿qué pendeja de veinte mira a un tipo de cuarenta?
C: ¿Por qué no te vas a la puta que te parió?
[C, claro, tiene cuarenta y algo. Volvió a su casa algo preocupado. Está pensando si todavía puede levantarse a una pendeja de veinte. Y se tiene fe]
B: - No es cierto, ¿qué pendeja de veinte mira a un tipo de cuarenta?
C: ¿Por qué no te vas a la puta que te parió?
[C, claro, tiene cuarenta y algo. Volvió a su casa algo preocupado. Está pensando si todavía puede levantarse a una pendeja de veinte. Y se tiene fe]
25 abril 2006
Las mujeres y el mundial II
- ¿¡Marcos, vos también!?
- ¿Qué?
- Me defraudás...
- Pará che, yo también puedo mirar un partido
(Escena laboral)
- ¿Qué?
- Me defraudás...
- Pará che, yo también puedo mirar un partido
(Escena laboral)
Cambio de humor
Cuando salí a la mañana me sentía sexy. Vestido negro, algo escotado. Zapatos de taco alto.
Me duró tres minutos.
- Sentate...
- No, gracias
- Sí, vení, sentate
- No, gracias
- Por favor, acá tenés el asiento
- No estoy embarazada
- Perdón, yo pensé, por el vestido...
El resto del día me sentí, simplemente, gorda
Me duró tres minutos.
- Sentate...
- No, gracias
- Sí, vení, sentate
- No, gracias
- Por favor, acá tenés el asiento
- No estoy embarazada
- Perdón, yo pensé, por el vestido...
El resto del día me sentí, simplemente, gorda
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