15 noviembre 2006
Vientos
Otra vez.
Otra vez y sin guarida.
01 noviembre 2006
Mi nuevo amor
Anduve unos días como desorientada, como vacía, como triste. Pero el sábado todo cambió.
La solución me esperaba en el Blockbuster de mi barrio. Allí, a todas las horas imaginables, cumpliendo el más estricto horario laboral, trabaja Lucas. Nunca cruzamos más de tres o cuatro palabras ("¿Llevás Flores rotas?"; "Sí"; "La peli es hasta el martes"; "Ok"; "¿Querés aprovechar la promoción de Tofi?"; "No, hoy no"; "Que la disfrutes"; "Gracias"), hasta que me dí cuenta que al final de cada frase, Lucas agrega la palabra mágica: "¿Llevás Flores rotas, Negri?"; "La peli es hasta el martes, Negri"; "¿Querés aprovechar la promoción de Tofi, Negri?"; "Que la disfrutes, Negri". Y así.
Apenas me di cuenta (y lo tenía tan cerca..!!) me compré un pase de 30 películas para 30 días. Ahora lo visito a diario, alquilo series y films que casi nunca veo y me vuelvo a casa con el último "Negrita" de la noche. Me parece que ya sospecha algo de lo que busco cada noche en su reino azul y amarillo, porque ayer me alargó la charla:
- ¿Llevás Cama adentro, Negri?
- Sí
- Es hasta el jueves
- Bueno
- Y supongo que también vas a llevar la promoción de dos Vauquitas por un peso, Negri
- Suponés mal
- Siempre me decís que no, Negri...
- ... (y yo me morí de amor por mi chico del Blockbuster)
30 octubre 2006
Sábado
Lucía se despertó tarde, mucho después del mediodía. Puso en cd de Nina Simone, se preparó una taza de té de vainilla con galletitas de avena y se sentó en la computadora, junto a una ventana por la que le llegaba el rumor del trajinar de la avenida Coronel Díaz. Mientras le duraba la modorra tras una noche larga de tragos, pasó por lo de Charlotte y la atrapó un texto, en inglés, sobre Jane Birkin y la cartera de Hermés. Google completó la información; no tenía idea que ese bolso fuera tan célebre, tan difícil de conseguir y tan, pero tan, caro.
Rosa cerró su cuaderno, guardó el lápiz y la goma en una bolsa de plástico y juntó las monedas para el colectivo.
Lucía se sumergió en un baño de sales y dejó que el agua tibia con olor a jazmines le relajara el cuerpo.
“Todos los días se aprende algo nuevo”, pensaron. Casi al mismo tiempo.
25 octubre 2006
...
Y yo, acá...
Sin ...
Con tanta ...
Y tantas ...
Pero sobre todo, sin ...
05 octubre 2006
22 septiembre 2006
Para vos, con cariño
Escuché cada palabra, cada chiste estudiado. Y como las cartas estaban echadas y nada quedaba por perder, compré un ejemplar y lo llevé hasta tu escritorio. Sin levantar la mirada, preguntaste mi nombre y escribiste a las apuradas: Para Verónica con cariño.
No me miraste. No me hablaste. Pero escuchaste el ruido de vidrios rotos cuando revoleé el ejemplar de 486 páginas contra las copas y botellas de vino que celebraban tu éxito. En realidad creo que escuchaste. No estoy muy segura. Tuve que salir corriendo, comprenderán.
06 septiembre 2006
Cabildo
30 agosto 2006
Subte A
Ella le ofrendó el escote y él lo rozó con miradas fugaces.
Él bajó en la estación Piedras. Ella siguió hasta Plaza de Mayo.
22 agosto 2006
Hasta que la muerte nos separe
Tenía una bicicleta gris, alta, pesada, antigua, con guardabarros de chapa y asiento decenas de veces remendado. A todos lados iba en ella.
Un día cualquiera se sintió demasiado cansado para montarla. Le dolía la espalda y ya era difícil revolear la pierna al otro lado del caño gris. Nunca supo bien cuándo dejó de treparse a ella. Pero lo cierto es que nunca la dejó.
Se lo veía pasar a diario por la vereda, con la bicicleta gris suavemente tomada del manubrio. Ni del asiento, ni del caño. La mano derecha agarrando el manillar zquierdo. Siempre juntos, a paso lento, a todas partes. La alianza de compromiso era, quizás, el broche que seguía llevando en la botamanga del pantalón. Tal vez Antonio creía que algún día se iba a sentir fuerte de nuevo para encaramarse a su bicicleta. O simplemente era su compañera y punto.
Cuando Antonio murió, alguien la llevó a la puerta de la sala velatoria. Y allí quedó hasta que empezó a oxidarse. Una mañana, cuando ya empezaba a formar parte del paisaje sagrado del pueblo, simplemente desapareció. Algunos dijeron que bajo las manos de los familiares de los presos de la nueva cárcel que instalaron en las afueras de la ciudad, los mismos que provocaban un exceso de cautela en los vecinos que empezaron a cerrar las puertas de sus casas con llave. Otros culparon a la barra de pibes, esos que andaban en cosas raras, medio drogadictos o por lo menos con bastante mala facha
Ya casi nos habíamos olvidado del asunto. Pero ayer, cuando le fui a llevar unas margaritas a mi pobre Pedro, que en paz descanse, me pareció verla junto a un pino en la entrada del cementerio. Para mí que era ella, pero no sé, estaba tan cambiada.
18 agosto 2006
Liquidación de invierno
- Bueno, el año que viene te va a quedar casi bien y el invierno de 2008 va a estar perfecta
17 agosto 2006
Linda
La sentencia emergió con fuerza, vocación y convicción debajo de las sábanas tibias antes del amanecer.
Hacia las once de la noche, con las medias corridas, el rimmel chorreado, el pelo electrizado, un cierre clavado en el vientre enfundado en el jean demasiado estrecho, los juanetes ardiendo, una cuenta de luz vencida y el aliento cargado a cigarrillo, Elena enfrentó el espejo de su baño.
Hoy fui linda todo el día.
Cuestión de actitud.
11 agosto 2006
Respeto profesional
- Los taxistas de Buenos Aires se dividen en tres grupos; los señores conductores de taxi, integrado por cinco personas en toda la ciudad; lo tacheros, unos pocos miles; y los tacheros de mierda, todo el resto.
- ¿Y usted a qué categoría pertenece?
- Una vez por mes, con suerte, asomo la nariz en el tercer grupo.
- Pare en la esquina, por favor, sí, antes de cruzar, bajo acá nomás, tome, quédese con el vuelto.
10 agosto 2006
Una noche
08 agosto 2006
Un fenómeno, dos descripciones
(Capital Federal, 26 de julio de 2006)
"Granizo: caen piedras del tamaño de huevos de gallina"
(La Pampa, 26 de julio de 2006)
Llave
María Luisa es soltera. Tiene un novio que vive en una ciudad alejada de su pueblo. Lo visita de tanto en tanto y cada vez que lo hace, miente a su madre. Inventa visitas a amigas de Buenos Aires o trámites imprescindibles que requieren su firma.
María Luisa cree que si su madre se enterase, moriría del disgusto en ese mismo instante.
Su madre sospecha –sabe- que hay un hombre en la vida de María Luisa. Lo supo esa madrugada de octubre cuando ella regresó de un viaje a la capital. Volvió como siempre, pero tan distinta.
Ninguna hablará de eso con la otra, jamás. Así la vida transcurre serena. Y cada vez que María Luisa regresa de madrugada cargando su pequeña valija de amante esporádica, su madre vuelve a preguntar, desde la cama, si echó llave a la puerta.
03 agosto 2006
¿Falta mucho para que vuelvas?
23 julio 2006
¿Merecido? descanso
- ¿...?
- Entonces, rezá una oración por mi alma
- Sos atea...
- Bueno, abrite un vino y listo. Pero que sea bueno, eh!
Los próximos días, este blog cierra por vacaciones, a menos que llmm acepte pasar de vez en vez a untar manteca en pan crocante recién salido del horno. Ustedes pueden agregarle una cucharadita de mermelada de frutillas, una lonja de jamón crudo o una pizca de sal.
Hasta la vuelta!
17 julio 2006
Solo
Hay un pueblo en el medio de la pampa que tiene un cementerio de un solo muerto.
Hace unos veinte años, para inaugurarlo, llevaron un vago de un pueblo vecino a quien nadie lloraba. En una ceremonia sencilla y ante un cura también visitante, clavaron una cruz blanca sobre una lápida discreta. El poblado sentía haber alcanzado otro status. Ya contaba con una escuela, un club de pista de tierra con bailes más o menos periódicos, una mercería, un almacén de ramos generales y aunque ya el tren no pasaba por su estación, ahora tenía, también, cementerio.
Pero nadie se unió al vago desconocido. Los demás muertos del pueblo van a otros camposantos más concurridos a reposar su eternidad. Será porque un cortejo de varios kilómetros por la ruta, hasta una ciudad hecha y derecha, es mejor visto. Y ni qué hablar de las ventajas de una travesía de fin de semana para llevarle flores al finado y, de paso, hacer una compra grande en el supermercado mejor provisto de la zona, confesarse y curiosear las vidrieras del centro.
11 julio 2006
Ella
- Porque ella es Jennifer Aniston. Y porque el guión así lo dice. Y porque le pagaron como treinta millones de dólares mientras que por tu berrinche nadie pone un peso
-...
-...
- Bueno, pero ella también debe haber sufrido cuando la dejó Brad Pitt
- Y, se fue con Angelina Jolie...
- Y, sí