10 agosto 2006

Una noche

La encontré fumando frente a un vaso de whisky en una mesa cualquiera del bar de Juanito. Ni me miró. "Un gran amor puede durar cuatro días y una noche", dijo. Yo era ya un hombre viejo y ni siquiera entendí si me hablaba a mí. Así que simplemente me senté a su lado. Después de largo rato, se puso su abrigo marrón y se marchó sin saludar. Me pareció que arrastraba un pocos los pies al andar.

4 comentarios:

Caracol dijo...

Me gusta esta manera que tiene de contar las cosas, un poco triste hoy, pero igual me gusta.

saludetes

¿...? dijo...

Y las manos en los bolsillos revolviendo su dolor como quien juega con el agujero que suelen tener los sacos viejos. ¿verdad?

Salute.

Cereza Martinez dijo...

madre mia! menuda milonga
un puña ¡ya!

Alex dijo...

Me encantó. Te dejé más comentarios por allí. Fantástica. Y gracias.