<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-18286837</atom:id><lastBuildDate>Tue, 24 Nov 2009 23:09:47 +0000</lastBuildDate><title>Pan con manteca</title><description>Cuentos de cocina y alcoba</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Daniela)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>103</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-8738983338893969019</guid><pubDate>Tue, 21 Jul 2009 17:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-21T14:53:52.709-03:00</atom:updated><title>Intemperie</title><description>Despertó mucho antes de abrir los ojos. Cada vez le tomaba más tiempo comprender si estaba despierto o seguía dormido. La realidad se había vuelto una pesadilla y el sueño, un refugio incierto.&lt;br /&gt;Estaba todavía oscuro. Sintió el frío clavándosele en el los pies. Era más que eso;  una humedad espesa  le trepaba por los dedos, los tobillos…&lt;br /&gt;Murmuró una puteada antes de doblar el colchón mojado. Maldita helada lluviosa Buenos Aires.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-8738983338893969019?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2009/07/intemperie.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-5676004102208781149</guid><pubDate>Mon, 02 Feb 2009 20:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-02T18:18:41.456-02:00</atom:updated><title>Voces</title><description>Lola dio unas cuantas vueltas hasta encontrar el taller que le habían recomendado. El pueblo se parecía poco –nada- al de su adolescencia y era fácil perderse en esas calles extrañas.&lt;br /&gt;Ese verano había cedido a las invitaciones de la vieja tía Irene, la única persona que la unía a esas veredas ajenas y a un tiempo que rara vez recordaba. Así que allí estaba, pasando unos días en la casa familiar.&lt;br /&gt;Bajó del auto y con disgusto sintió la tierra invadiendo sus pies y sus sandalias caras. Un hombre alto, de piel oscura y ropa muy limpia la recibió con una mueca, echó una mirada a las entrañas de su vehículo y en pocas palabras le aseguró que podría acabar con ese ruido incómodo que salía del motor.&lt;br /&gt;La mandó a la oficina a terminar con el trámite, dejar sus datos, acordar el pago y la fecha de entrega del auto. Lola atravesó el taller pulcro y luminoso. Parece un laboratorio, pensó.&lt;br /&gt;En la oficina la recibió el penetrante perfume de los pisos recién encerados y una mujer de mediana edad, excedida de peso y con muchas ganas de conversar. Mientras Lola intentaba no ceder a los intentos descarados de la mujer que quería saber todo de esa extraña de ropa a la moda, el hombre moreno se paró en la puerta y, señalándola, habló a la mujer.&lt;br /&gt;¿Te acordás que una vez te conté de mi primer amor frustrado? Es ella…&lt;br /&gt;Lola dio un respingo, se detuvo en los ojos negros y los recuerdos, a todo galope, invadieron su mente. Javier había sido un amigo casual de adolescencia y un buen compañero de baile hasta que él le declaró su amor. Cosas de chicos, nada importante. Era raro que la reconociera y, sobre todo, que recordara ese episodio que ella había borrado apenas cumplió los 18 años y se fue a buscar una profesión, departamento, gustos, modales y rituales de la gran ciudad.&lt;br /&gt;Él dio la vuelta en silencio y volvió a sus motores. La esposa, en cambio, quedó encantada con la visitante y sintió que tenía licencia para seguir preguntando y contando su propia vida. Rosa Susana –así se llamaba- relató el noviazgo, le mostró las fotos de los cuatro chicos, le contó sobre las esperanzas puestas en la nena mayor… Aturdida, Lola apoyó su tarjeta sobre el escritorio y casi corrió fuera del lugar sin saber cuánto le iba a costar el arreglo del auto o los días que tomaría.&lt;br /&gt;Salió a la calle y el calor le golpeó el pecho. Necesitaba alejarse pronto de esa mujer parlanchina e indiscreta, reina de un taller con pisos brillantes y una vida mediocre, dueña de un hombre de ojos negros que arreglaba motores de autos y cuatro críos que sonreían aburridos para la foto familiar. Necesitaba escapar, inventarse un llamado en el celular, borrar la voz aguda y corriente que seguía sonando en su cabeza. Porque si seguía escuchándola, quizás, iba a empezar a anhelar el mundo insignificante de Rosa Susana…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-5676004102208781149?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2009/02/voces.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-198117037918903536</guid><pubDate>Sat, 25 Oct 2008 03:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-25T01:42:14.725-02:00</atom:updated><title>Maldita sea</title><description>Mujeres perfumadas envueltas en vestidos de gasa. Hombres de saco y corbata, en tonos oscuros. Copas de champagne en las manos. Risas. Charlas de a dos, de a tres, de a cuatro. Miradas que se buscan, se cruzan, se tocan, se alejan. Más champagne.&lt;br /&gt;Y un encuentro.&lt;br /&gt;Un beso un instante más largo de lo correcto, los labios un milímetro más cerca de lo que corresponde. Una mano que le quema en la espalda. Unos ojos que la atraviesan. Un recuerdo viejo que asalta impertinente y voraz: una noche de lluvia, un vestido rojo, una caricia impune sobre la piel empapada…&lt;br /&gt;Afortunadamente la noche se termina, el champagne también. Llega el día, las zapatillas cómodas para hacer las compras, la comida para cuatro, el marido que vuelve cansado, la tarea de los niños, y el jarabe, maldita sea, casi se olvida del jarabe del más chico que no se cura esa tos, porque le fascinan las tormentas y se escapa siempre, el malcriado, a chapotear en el jardín cada vez que llueve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-198117037918903536?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/10/maldita-sea.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-4549782280403951617</guid><pubDate>Wed, 30 Jul 2008 00:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-29T21:38:17.079-03:00</atom:updated><title>Una escena, dos vidas</title><description>Era un verano como tantos. La casa de Mar del Plata le quedaba un poco grande a él y a su mujer, ahora que los chicos preferían otros rumbos lejos de la mirada paterna.&lt;br /&gt;Esa tarde de enero estaba gris y ventosa, así que Pedro se recostó en la cama matrimonial  a dormir la siesta. El infarto lo sorprendió soñando con una ruta solitaria. Pero una mano le oprimió el pecho, unos labios le soplaron vida y el viejo corazón volvió a latir. Cuando se despertó ya había tomado la decisión de vivir a fondo el tiempo que le quedara. Buscó a esa mujer rubia y jovencísima que había sido la locura de sus últimos meses, se fueron a vivir juntos y hasta volvió a gozar con un niño recién nacido en brazos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un verano como tantos. Le gustaba andar descalza por la casa grande y casi vacía de Mar del Plata, perfecta para ella y su compañero desde hacía 27 años.&lt;br /&gt;Era una tarde fresca y nublada, ninguna opción parecía mejor que una siesta. María se recostó en la cama matrimonial sobre una pila de almohadones y se entretenía con una revista de chismes cuando escuchó un ronquido extraño en el hombre que dormía a su lado. Desde algún rincón oscuro de su cerebro supo lo que debía hacer. Los golpes en el pecho, la respiración boca a boca. Las maniobras justas en el momento justo que le devolvieron la vida a quien iría a vivirla sin ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-4549782280403951617?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/07/una-escena-dos-vidas.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-8654898510083687279</guid><pubDate>Thu, 03 Jul 2008 23:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-03T20:43:39.356-03:00</atom:updated><title>A ordenar, a ordenar</title><description>Se mezclaron las camisetas con la bufandas; los días con las noches; los hombres; las risas con los arrepentimientos; los esmaltes de uñas con los labiales; la pimienta con el azúcar y el vinagre; las sábanas con mujeres; las películas con la vida; el asfalto con las lágrimas y los miedos; las siestas con las caricias; los amores con los odios; la compañía con la soledad; los gritos con el silencio; el triunfo con los brindis; los brindis con los fracasos; las ganas con el rechazo; el pueblo con la ciudad; los desconocidos con la esperanza; los miedos con otros miedos; las letras con los números y el punto final…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-8654898510083687279?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/07/ordenar-ordenar.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-3449919216235167274</guid><pubDate>Thu, 08 May 2008 20:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-08T17:56:48.259-03:00</atom:updated><title>Kiosco</title><description>&lt;p&gt;¿Qué es la felicidad?&lt;br /&gt;¿Existe?&lt;br /&gt;¿Cuánto dura?&lt;br /&gt;¿Soy feliz?&lt;br /&gt;¿Lo seré?&lt;br /&gt;¿Cuándo?&lt;br /&gt;¿Dónde?&lt;br /&gt;¿Cuánto cuesta?&lt;br /&gt;¿Cuánto?&lt;br /&gt;No, dejá. Mejor dame una vauquita.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-3449919216235167274?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/05/kiosco.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-5930990933831661741</guid><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 20:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-16T17:34:57.376-03:00</atom:updated><title>Años</title><description>El primer invierno de casados, un poco por falta de recursos y otro debido a tanta juventud y bríos, sólo nos abrigamos en la cama con un acolchado.&lt;br /&gt;El segundo invierno compramos una frazada.&lt;br /&gt;Al tercero empezamos a dormir con pijama.&lt;br /&gt;El cuarto, instalamos una estufa en la habitación.&lt;br /&gt;El quinto, tuvimos una hija.&lt;br /&gt;El sexto año sólo hablamos de pañales y papilla&lt;br /&gt;El séptimo no nos hablamos&lt;br /&gt;El octavo elegimos jardín de infantes y niñera nueva.&lt;br /&gt;El noveno ahorramos…&lt;br /&gt;… para irnos a Venecia en el décimo aniversario&lt;br /&gt;El decimoprimero nos propusimos cambiar el departamento&lt;br /&gt;El 12º descubrí que tenía una amante&lt;br /&gt;El 13º medité sobre mi vida&lt;br /&gt;Hacia el 14º decidí que era mejor no hacer grandes cambios y seguir ahorrando&lt;br /&gt;El 15º nos encontró en casa nueva, con jardín y pileta&lt;br /&gt;El 16º nos compramos un televisor de 29 pulgadas&lt;br /&gt;El 17º nos aburrimos&lt;br /&gt;La mayor parte del 18º hicimos terapia de pareja&lt;br /&gt;El décimo noveno empezamos a planear el cumpleaños de quince de la nena&lt;br /&gt;El 20º festejamos primero, y miramos las fotos, después&lt;br /&gt;El 21º retomamos la terapia de pareja y cambiamos el auto&lt;br /&gt;Nos tomamos el 22º para pensar si queríamos seguir juntos&lt;br /&gt;El año 23 dejamos de pensar y compramos un plasma&lt;br /&gt;El vigésimo cuarto batimos el récord de 20 años seguidos veraneando en el mismo lugar.&lt;br /&gt;En mayo del año que íbamos a cumplir las bodas de plata, él se murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer año lloré. El segundo empecé a viajar: Cuzco, Turquía, Rusia, Grecia, el Tíbet, París. Me compré una laptop y abrí este blog. Hace veintitrés días llegué a La Habana. ¿Saben?, es una tarde preciosa frente al malecón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-5930990933831661741?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/04/aos.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-6280442120732694191</guid><pubDate>Tue, 05 Feb 2008 21:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-02-05T19:37:14.285-02:00</atom:updated><title>Deseo de cumpleaños</title><description>A lo largo de mi vida organicé las fiestas de cumpleaños de mis padres, hermanos, novios, el marido de turno, vástagos propios y ajenos, amigos... Planeé fiestas sorpresa, cociné kilos de peceto para sandwichitos, desplegué manteles, llené miles de veces copas que después lavé (o junté, en pedazos, del piso), decoré cientos de versiones de la misma torta de chocolate (mi receta infalible), encendí velas, armé centros de mesa, cociné paté y, después, vacié ceniceros, barrí el piso y limpié los estragos.&lt;br /&gt;Hoy es mi cumpleaños y no quiero hacerme (otra vez) la torta, comprar las flores, invitar a la gente, poner la mesa, pasar la noche entera abriendo y cerrando la puerta de calle, reponer infinitamente el hielo, las gaseosas, el vino, las servilletas…&lt;br /&gt;Hoy, quiero que me hagan la fiestita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-6280442120732694191?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/02/deseo-de-cumpleaos.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-890610112096348245</guid><pubDate>Thu, 24 Jan 2008 17:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-24T15:15:33.961-02:00</atom:updated><title>Desalmada</title><description>Terminaron las vacaciones.&lt;br /&gt;Volvió el cuerpo.&lt;br /&gt;La mente está llegando.&lt;br /&gt;El espíritu se quedó durmiendo la siesta bajo un sauce.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-890610112096348245?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2008/01/desalmada.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-6370125383980101188</guid><pubDate>Thu, 27 Dec 2007 19:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-27T16:36:00.936-03:00</atom:updated><title>Deseo</title><description>&lt;em&gt;El año 2007 fue un poco complicado, tuve pequeños problemas con mi familia. Pero también no me puedo quejar. Tuve suerte, conseguí lo que necesitaba, trabajo. Doy gracias a Dios. Por eso es que me sentí feliz y contenta.&lt;br /&gt;A mí me gustaría que siga un año mejor para todos, con salud y trabajo. También quiero seguir aprendiendo algo más si Dios nos permite.&lt;br /&gt;También que el Gobierno cambie la situación de todo el mundo, que mejoren los precios de los alimentos. Que terminen violencias y peligros en todo el mundo.&lt;br /&gt;Que sea mejor así podemos conseguir lo que necesitamos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;María, 57 años, alumna del programa de Alfabetización en un comedor comunitario de La Boca&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-6370125383980101188?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/12/deseo.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-4819174294669192350</guid><pubDate>Thu, 06 Dec 2007 17:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-06T14:44:27.144-03:00</atom:updated><title>Puta</title><description>Esperar, esperar, esperar.&lt;br /&gt;Esperarla.&lt;br /&gt;Casi la puedo ver, rondando la cama descascarada. Pasando la mano por las sábanas raídas que la separan de tu cuerpo flaco.&lt;br /&gt;Puta, puta, puta.&lt;br /&gt;Muerte puta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-4819174294669192350?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/12/puta.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-2866464879690780903</guid><pubDate>Tue, 27 Nov 2007 21:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-27T18:39:53.224-03:00</atom:updated><title>Corte</title><description>Hoy me corté el pelo. Mi única belleza*, una melena larga y oscura, sucumbió ante las tijeras de una peluquera de barrio. No fue por sumisión a los dictados de la moda; ni siquiera me favorece el corte. Sólo lo hice para tener un objetivo en la vida.&lt;br /&gt;A partir de hoy me sentaré a esperar que me crezca el pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;* "¡Tu única belleza! Hija mía, no era necesario..."&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Mujercitas&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Louisa&lt;/span&gt; M. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Alcott&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(Frase de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Sra&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;March&lt;/span&gt; a Jo, su hija rebelde, quien había sacrificado su larga cabellera con el fin de juntar unos pesos para el padre herido en la guerra)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-2866464879690780903?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/11/corte.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-5298392916811708765</guid><pubDate>Mon, 19 Nov 2007 18:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-19T15:51:35.610-03:00</atom:updated><title>Felicidad</title><description>La peiné despacio, con su cepillo favorito. No protestó. Seguí así, desenredándole el pelo hasta que estuvo brillante y empezó a emanar un perfume tenue, a champú y a niñez, a leche y a torta de vainilla. Cuando dejé de peinarla, seguí acariciándole el pelo largo, suave, oscuro, hasta que se quedó dormida. Me sentí mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-5298392916811708765?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/11/felicidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-329375580887270392</guid><pubDate>Tue, 23 Oct 2007 21:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-23T19:19:36.220-03:00</atom:updated><title>Acto de fe</title><description>En un acto optimismo ante la vida e ignorando señales de todo tipo, hoy compré dos cajas de preservativos.&lt;br /&gt;(¿La verdad? Los que tenía en la mesa de luz estaban vencidos. A éstos les tengo un poco más de fe. Caducan en mayo de 2012...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-329375580887270392?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/10/acto-de-fe.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-9017401346357825852</guid><pubDate>Thu, 27 Sep 2007 23:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-27T21:20:32.157-03:00</atom:updated><title>Noche</title><description>Eran dos solos en la noche.&lt;br /&gt;Ella salía siempre tarde de su trabajo, a esa hora en la que ya no quedan ni las ganas de irse.&lt;br /&gt;Él estaba apenas empezando el suyo, entre papeles, a esa hora en la que todos ya volvieron a sus casas.&lt;br /&gt;Ninguno recuerda cuándo, de tanto verse –pasar (ella), estar (él)-, empezaron a saludarse. Los primeros ‘chau’ fueron sucedidos por ‘hasta mañana´. Y luego se sumaron algunas palabras sueltas.&lt;br /&gt;Supieron sus nombres –ella, Clara; él, Luis- y unas pocas cosas más. Él tenía esposa y tres niños. Ella, una soledad infinita en una casa grande.&lt;br /&gt;A veces, ella le dejaba algún dulce que robaba a su jefe y los días más fríos del invierno, un café quemado de la oficina.&lt;br /&gt;Una noche, la corrió hasta la parada del colectivo:&lt;br /&gt;- Señora, espere, me quiero despedir. Hoy fui a una entrevista a una fábrica y creo que me van a dar el trabajo. Así que la quiero saludar, por si no la veo más.&lt;br /&gt;- Qué bien, me alegro. Mucha suerte.&lt;br /&gt;Dos días después Luis estaba ahí, en la misma esquina tan oscura como de costumbre. Clara no preguntó.&lt;br /&gt;- Otra vez será&lt;br /&gt;- Seguro&lt;br /&gt;Y volvieron, él a sus cartones, ella a su soledad. Los dos, a la noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-9017401346357825852?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/09/noche.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-9131028516179344764</guid><pubDate>Tue, 24 Jul 2007 00:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-23T21:07:54.973-03:00</atom:updated><title>Una historia más</title><description>Ema era alta, flaca, algo gris y distante. Era profesora de geografía y tenía la espalda un poco encorvada de trajinar pasillos de escuelas, cargada de libros y mapas.&lt;br /&gt;Ema era soltera.&lt;br /&gt;Solterona.&lt;br /&gt;Cuando se jubiló, obtuvo un empleo en el museo del pueblo y allí transcurría su madurez entre maquetas de mapuches y trofeos de la sangrienta conquista del desierto.&lt;br /&gt;Un día de otoño, un viajero uruguayo se demoró en el pueblo por una avería en su auto. El hombre salió a matar el tiempo por los alrededores. Encontró el museo. Y a Ema.&lt;br /&gt;Nadie sabe a ciencia cierta cuál fue el recorrido histórico que ambos hicieron, pero unas semanas después, el viajero volvió y la invitó a tomar un café.&lt;br /&gt;Aquello bastó.&lt;br /&gt;Él ordenó sus cosas al otro lado del río de la Plata, se despidió de sus hijos y amigos viejos, y regresó al pueblo perdido en la pampa seca, a casarse con Ema.&lt;br /&gt;Se dice que eran felices.&lt;br /&gt;Al tiempo Ema enfermó, mientras él estaba de viaje, y murió a las pocas horas.&lt;br /&gt;Él recibió un llamado: Volvé pronto, Ema está enferma.&lt;br /&gt;No necesitó escuchar más.&lt;br /&gt;Sus amigos nuevos se quedaron esperándolo, en vano, en la terminal de ómnibus. El viajero nunca llegó. Se ahorcó en su habitación de hotel, trece minutos después de colgar el teléfono. Los trece minutos que le tomó escribir la última carta. “Ema ...”, comenzaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-9131028516179344764?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/07/una-historia-ms.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-5346850525009834148</guid><pubDate>Tue, 26 Jun 2007 23:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-26T20:59:41.595-03:00</atom:updated><title>Perdida</title><description>&lt;p&gt;Rebusco en mi cabeza y no lo recuerdo&lt;br /&gt;Revuelvo los cajones&lt;br /&gt;Reviso los bolsillos de sacos pasados de moda&lt;br /&gt;Descalabro la biblioteca&lt;br /&gt;No aparece&lt;br /&gt;Abro valijas antiguas olvidadas en la baulera&lt;br /&gt;Vacío la caja de herramientas y reviso el fondo de la alacena&lt;br /&gt;Repaso álbumes de fotos en blanco y negro&lt;br /&gt;Releo cartas de amor y de odio y de amistad y de perdón&lt;br /&gt;Tampoco está ahí&lt;br /&gt;Escarbo en la caja de las medias y en el armario del baño&lt;br /&gt;Llamo a amigos viejos que no contestan el teléfono&lt;br /&gt;Vuelvo a mirar en la lata donde guardo unos pocos ahorros&lt;br /&gt;Y debajo de la pila de sábanas bien planchadas&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Adónde se me fue la vida?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-5346850525009834148?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/06/perdida.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-5368521331320733229</guid><pubDate>Mon, 04 Jun 2007 23:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-04T20:38:32.547-03:00</atom:updated><title>Traicionero</title><description>Mire, al río yo le tengo miedo. No, miedo no. Respeto. Es que se me murieron dos sobrinas, sabe. Hermanitas, eran. Marcela tenía doce y la Claudia, trece. Habían ido a pescar con el tío, ahí cerca de las casas, en Santa Victoria. Hacía calor y el agua estaba  transparente, si hasta se veía la arena del fondo. Se metieron con ropa y todo. Pero de repente un remolino se las chupó y no las pudieron salvar. A la mayor la encontraron tres meses después, como a 100 kilómetros. La otra nunca apareció. En el pueblo dicen que se convirtió en sirena y que algunas noches la ven saltar en el agua. Como un delfín, vio. Era preciosa, rubiona, con los ojos claritos. Mejor que se fueran las dos juntas, sabe. Porque la otra iba a tener que vivir con la culpa. Las criaba la abuela pero no las quería nada. El que las cuidaba era el abuelo. Él se murió justo un año después, de pena. Por eso al río yo le tengo respeto, porque es traicionero...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-5368521331320733229?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/06/traicionero.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-9102906585302376514</guid><pubDate>Tue, 15 May 2007 21:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-15T18:58:28.669-03:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Amigos que se animan</category><title>Trinchera (por Gandalf)</title><description>Con ojos de cocodrilo, recorro lo que tengo a mi alrededor, sólo un color tiñe todo, el rojo, en un ambiente que parece cálido, trato de asomarme un poco más, pero no puedo, mi cuerpo no responde. Dónde estoy? Cómo llegué a este lugar?, preguntas que vienen a la cabeza. Hace unos segundos estaba en otro lado, en un lugar en el que nada me importaba, qué está pasando?, mi mente juega a las escondidas y no quiere responderme. No puedo asomar ni la nariz, mis manos no le hacen caso a las señales que les envío. Soy prisionero, prisionero de las mantas que me cubren hasta por arriba de la nariz, prisionero de la estufa que todo tiñe. Por suerte alcanzo a ver el reloj, y sus agujas amigas del calor me dicen que puedo cerrar mis ojos 10 minutos más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-9102906585302376514?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/05/trinchera-por-gandalf.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-3673876803647879500</guid><pubDate>Thu, 03 May 2007 23:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-03T20:20:35.590-03:00</atom:updated><title>Me quiero aturdir con...</title><description>Mucho se ha escrito sobre los colores y el estado de ánimo; las películas y el estado de ánimo; la música y el estado de ánimo... En fin, de las elecciones que se hacen según se haya reprobado un examen, conseguido novio/a, comprado unas botas en liquidación, terminado de pagar la hipoteca, roto con un amor, recibido el telegrama de despido o una propuesta de casamiento o la noticia de una muerte, entre los infinitos ejemplos que suelen derrumbar o agigantar el nivel medio de optimismo cotidiano.&lt;br /&gt;Pero son las aguardientes, tantas y tan inspiradoras, las que mejor pueden reflejar las sutilezas del estado espiritual femenino. Porque, entiéndase, estamos hablando de bebidas espirituosas, o sea, de 25 grados para arriba. Es decir, de leales compañeras de emociones fuertes. Aguardientes, del latín &lt;em&gt;aqua ardens&lt;/em&gt;, agua que quema. Para ánimos encendidos.&lt;br /&gt;Cada una, en su estado puro (se descartan aquí mezclas libertinas con jugos, azúcares o gaseosas) acarrea el don de sanar, potenciar, estirar en el tiempo o borrar una sensación. ¿De qué sirve saberlo? Pues bien, mezclar bebidas nobles con sentimientos equivocados, puede derivar en un cóctel letal para un espíritu sensible. Veamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes habitan algún lugar lejos de Jalisco, el &lt;strong&gt;tequila&lt;/strong&gt; es recomendado durante estados de ánimo exaltados, fiesteros, gritones, y no muy prolongados. Siempre cerca de un sillón o superficie acolchada y de gente confiable: alguien en quien se puede confiar a la mañana siguiente, o que por lo menos suficientemente discreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay noches sólo de&lt;strong&gt; whisky&lt;/strong&gt; doble sin hielo, para zamparse de una vez y sin respirar. Son noches temibles de frustración y desesperanza. Pero sobre todo, son noches de dolor, corazones astillados, cárcel inminente o negocios quebrados. El escocés suele beberse así, aunque algunas raras veces y con los años, se aprende a disfrutar del hielo cediendo ante el líquido dorado, enfriando y suavizándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mujeres de hoy, se sabe, van a toda prisa, siempre listas, pendientes del peinado, de la leche descremada en la heladera, la dieta balanceada y el último balance de la empresa. Tanta energía requiere breves shocks estimulantes. Y para eso nada mejor que la franca &lt;strong&gt;ginebra&lt;/strong&gt;, de impacto inmediato, certero, para empinarse de parada, nomás. Ya lo decía Bols: ‘Cada día una copita‘. Energía al paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarde o temprano, en la vida de toda mujer aparece un señor mayor, de trato gentil y alto manejo de los tiempos. Y si dicho señor la conduce ante una chimenea crepitante, bien, prepárese para un &lt;strong&gt;coñac&lt;/strong&gt;. Calorcito interior, para compartir. El coñac es siempre de a dos. O de a tres. O... Usted decide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una obra maestra de la naturaleza y los alambiques como el &lt;strong&gt;ron&lt;/strong&gt;, atiéndase bien, se reserva para momentos especialísimos. Ni alegrías extremas ni depresiones insondables. La condición para vibrar con las mieles de la caña de azúcar -cubana o venezolana- es la serenidad. Una copa de ron añejo es un gozo que hay que transitar en paz, sin urgencias ni inquietudes. Acallar primero la mente, el cuerpo y el espíritu. Entonces sí, llega su momento. Sólo para audaces que se atrevan a alcanzar el éxtasis: acompañe con un puro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-3673876803647879500?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/05/me-quiero-aturdir-con.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-8920536213205079059</guid><pubDate>Thu, 26 Apr 2007 01:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-26T15:14:02.785-03:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Uno de esos días</category><title>Altura</title><description>Algunos días me siento invisible. Son jornadas bastante sencillas de sobrellevar porque nadie me ve. Pero otros días me siento minúscula. En esas ocasiones trepo a mis botas o zapatos más altos porque sólo puedo transitar la vida con 10 centímetros más de altura.&lt;br /&gt;Hoy necesito zancos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-8920536213205079059?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/04/altura.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-326933709347434801</guid><pubDate>Tue, 10 Apr 2007 16:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-10T15:38:25.317-03:00</atom:updated><title>Post N° 99</title><description>Sacó la manteca de la heladera y esperó un rato. No lo suficiente, apenas lo que su paciencia soportó. Rasgó un trozo de pan y lo abrió. La miga perfumada se desperezó entre sus dedos. Con un cuchillo empezó a untar despacio, estirando la manteca todavía demasiado fría. Un pedazo pequeño saltó hasta su pezón. Ella sólo se quedó mirando cómo el calor del cuerpo lo derretía, lo empujaba hacia abajo y formaba un leve surco ámbar a través de esas tres pecas amontonadas justo en el centro de sus tetas, mientras mordisqueaba el pan.&lt;br /&gt;Al rato, recogió la gota con la punta del dedo. Se sentía suave, resbalosa, cálida. A su lado, el pan de manteca estaba casi derretido, hacía demasiado calor esa tarde. Hundió el dedo en el montón blanquecino y ungió su abdomen, en camino recto hasta el ombligo, hasta el infinito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-326933709347434801?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/04/post-n-99.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-6629567186021197605</guid><pubDate>Tue, 03 Apr 2007 21:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-03T18:23:28.180-03:00</atom:updated><title>Revelación</title><description>¿Podés creer que yo venga a descubrir esto a semejante edad? Cincuenta y siete años tengo, cincuenta y siete. Y yo que le dí todo, todo. Una vida entera. Vos decís que me tendría que sentir contenta, que más vale descubrirlo tarde que nunca. Pero no. Estafada, me siento. Si no hubiera sido por esa espuma de baño que me regaló Nancy para el cumpleaños, a mí jamás se me hubiera ocurrido meterme en la bañadera con burbujas. Pero como ahora ando con tanto tiempo libre, no tengo que cocinar, ni planchar camisas y ni lavarle la mugre dije, má sí, me hago la Susana Giménez por un rato. Y a sí fue, que esponja va, espuma viene, total no me veía nadie, me empecé a relajar y pasó lo que tendría que haber pasado hace cuarenta años. Y el muy desgraciado me había hecho creer que era Valentino y que ‘eso’ que él me hacía era el mejor sexo del mundo. Mirá, no sé si llorar, reirme o quedarme a vivir en la bañadera. Lo que sí te digo es que me espere nomás este fin de semana, porque no pienso llevarle ni un clavel a la Chacarita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-6629567186021197605?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/04/revelacin.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-877492824909804173</guid><pubDate>Fri, 30 Mar 2007 15:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-03-30T12:51:56.488-03:00</atom:updated><title>Tormenta de otoño II</title><description>El pronóstico –otro más y van...- me decepcionó. Esperé un par de días y antes de la medianoche del segundo tomé la calle en busca de algún charco remanente. Todo era humedad y calor pegajoso, pero de lluvia, ni hablar. Estuve a punto de disputarme un caldo espeso en el cordón de la vereda con un perro sarnoso, pero sus dientes me desalentaron pronto. Terminé reconciliándome con la noche gracias a una luna casi llena que salía de a ratos y un plato de ñoquis con estofado que sabían como los que mi mamá nunca me cocinó, en un bodegón de Almagro. Ah, debo subrayar el aporte inestimado de un malbec en su temperatura (y oportunidad) justa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-877492824909804173?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/03/tormenta-de-otoo-ii.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-18286837.post-6173078290285738490</guid><pubDate>Tue, 27 Mar 2007 20:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-03-28T13:21:43.849-03:00</atom:updated><title>Tormenta de otoño</title><description>Escuché el pronóstico con atención: lluvia y más lluvia de acá hasta que la semana diga basta. Verifiqué piloto y paraguas. Todo en orden. Los dejé colgados en el armario. Me puse unas zapatillas blancas de lona, de esas que hacen chirridos extraños cuando se mojan, un jean roto y una camiseta de algodón. Salí a contar charcos. Los pisé todos, desde plaza Once hasta Congreso. Ahí debí parar porque un señor poco afecto a los chaparrones me neutralizó de un paraguazo en el ojo. Volví un tanto maltrecha a refugiarme en un toallón doble felpa y a recuperar energía. Mañana vuelvo a salir, esta vez en dirección del tránsito. Mi próximo objetivo es chapotear en el césped embarrado de Parque Rivadavia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18286837-6173078290285738490?l=panconmanteca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://panconmanteca.blogspot.com/2007/03/tormenta-de-otoo.html</link><author>noreply@blogger.com (Daniela)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item></channel></rss>